JESÚS LÓPEZ MEDEL * Mariano Navarro Rubio
   

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Mariano Navarro Rubio

Jesús López Medel (*)

Revista de la Real Sociedad Económica Matritense       
Núm. 48 (Octubre - 2002)  


     

        Mariano NAVARRO RUBIO -y voy a afirmarlo de entrada- es una figura excepcional, en los últimos setenta años de vida en España. Un verdadero hombre de Estado. Harán falta perspectiva, y seguramente dosis de serenidad y de justicia. Mi recuerdo, adelanto es singular. Por haber sido espejo -desde Daroca, su familia y la mía-, y aun estímulo en preocupaciones, y afanes convergentes. Por su copiosa vida y acción, con el riesgo, por mi parte, de emoción y subjetividad, trataremos de ceñirnos al curriculum que el mismo redacta para la obra «Aragoneses en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas» (1). Con una ordenación de datos, entrecruzados, que nos dan un perfil global y abierto. Hay cierta interdependencia. Así sirve de guión.

        Navarro Rubio, el hombre

        Nace en Burbáguena (Teruel) el 14 de noviembre de 1913. Su señora madre, Ramona Rubio (2) era de ese pueblo, distante de la ciudad de Daroca, unos diez kilómetros. El padre, don Eusebio, médico rural, que ejercerá su profesión y la de médico forense; luego en la RENFE- Había ido a dar a luz a aquella villa a casa de sus padres. Burbáguena-Daroca, en el Jiloca central, había formado, además, parte de la histórica Comunidad de Daroca, que llegaba a las puertas de Teruel-Albarracín, y a la de Zaragoza, hasta el siglo XIX. Hay una impregnación vital de Daroca en NAVARRO RUBIO, que fue constante en su proyección humana, eucarística y pública.(3)

        En su libro antes citado sobre los académicos aragoneses, quiso que la Puerta Baja y la Capilla de los Sagrados Corporales de la ciudad de Daroca, ilustraran el relato de LEGAZ LACAMBRA, y el suyo propio. En los últimos meses de su postración y enfermedad, en su subconsciente, hablarle de Daroca y del Santísimo Misterio, era como enardecerle y hacerle brillar sus ojos, con esperanza.

        En ese Daroca se encontraba en 1934-1936, culminando sus estudios para una actividad profesional y vinculada al Derecho Social. Formó en la Parroquia un gran centro de Acción Católica(4). Esto le valió poner a prueba sus dotes de serenidad, de respeto y de cristiano comprometido. Hombre recio, sereno de buena planta; su pensar, decir y hablar denotaban una capacidad de decisión y de persuasión, que ya se puso a prueba en 1936, lo que en la Daroca de entonces no era fácil.(5)

        Dada la situación crítica de Daroca -zona fronteriza en la Guerra Civil de 1936-, la decisión de incorporarse al frente en la zona nacional, no fue tampoco fácil. Lo hizo con riesgo y ejemplaridad. Prácticamente la mayor parte de los jóvenes de Acción Católica le siguieron, con matices, colores y destinos diversos. NAVARRO RUBIO nunca olvidaría, desde el primer momento, el impacto que le produjeron la suerte de aquellos que le siguieron y que pronto, especialmente en Belchite y Teruel, serían héroes o mártires(6).

        Mandó como capitán, el I Tabor de Regulares de Alhucemas.(7) Cayó herido en la Ciudad Universitaria. Se tramitó la concesión de la Medalla Militar Individual. Pudo tener una buena carrera militar, pero prefirió incorporarse a las tareas de la paz, de la reconciliación y del desarrollo de España. Con pasión y altura de miras inusitadas. Tras la conexión con don Ángel HERRERA; y luego presidente de la Junta Técnica de la A.C., con José María MOHEDANO -fallecido pocos días después- de Presidente, enlazó -acaso de los primeros seglares- con el hoy Beato ESCRIVÁ DE BALAGUER. Lo laico y la santidad en el trabajo coronan toda su labor, tanto pública, como religiosa, hasta el momento final.

        Enterrado en Daroca, el 3 de noviembre de 2001, primer sábado de mes, en la intimidad, rodeado de su esposa María Dolores, fiel, culta, sacrificada, serena, y sus once hijos, sus hermanos Pilarín y Emilio -sacerdote-, y 45 nietos. Las «condecoraciones» que le acompañaron eran la Medalla de los Sagrados Corporales y Misterio de Daroca -de cuya Esclavitud fue presidente de honor-, el manto de la Virgen del Pilar, y un rosario pontificio.

        El jurista

        Sus primeros estudios fueron el Colegio de Santa Ana en Daroca, continuando el Bachillerato en los PP. Escolapios de aquella ciudad y en los de Zaragoza. La carrera de Derecho en la Universidad de Zaragoza. Al final de la Guerra Civil, ingresa por oposición en el Cuerpo Jurídico Militar; la primera promoción de la posguerra a la que pertenecieron destacados hombres de la Política, de la Justicia y de la Cultura.(8) Su visión de lo social, y la contemplación de la dimensión convergente del trabajo y escuela -con influencia sin duda de COSTA y del humanismo-cristiano- le llevan a ser un jurista creador de la Escuela Nacional Sindical; y Vicesecretario de Organización Administrativa, siendo Delegado Nacional, el abogado del Estado Fermín SANZ ORRIO.(9)

        De esta etapa emana el desarrollismo sindical, que para NAVARRO RUBIO era tanto como decir, del mundo del trabajo y de la empresa, como lo demostraría en su discurso -plenamente actual- en la recepción como Académico de Número de la Real de Ciencias Morales y Políticas, titulado «Empresarismo». El Derecho era el muñón, para que la Justicia Social y el desarrollo de los hombres, de las familias y de las empresas, pudieran realizarse sin utopías. Esa formación de jurista le llevó a ser Letrado del Consejo de Estado, como número uno de su promoción, siendo seguido de otro darocense, como Antonio PÉREZ TENESSA, de José Manuel NÚÑEZ LAGOS, Agente de Cambio y Bolsa, y de José MALDONADO Y FERNÁNDEZ DEL CAMPO, Catedrático de Historia del Derecho y luego de Derecho Canónigo.

        El hombre político

        NAVARRO RUBIO comienza a destacarse cuando en las Cortes Españolas, siendo Procurador en éstas por el tercio sindical, planteó en 1949, con brillantez y éxito, un proyecto de Ley de Arrendamientos Rústicos, tema muy discutido, y pionero de una nueva concepción del arrendamiento rústico y del aparcero, en cuanto a su permanencia y a su acceso a la tierra que labora. En 1951, defendió la Ley de Explotaciones Agrarias Familiares. (Fue vicepresidente del Instituto de Estudios Agrosociales y director de su Revista).

        De otra parte, con un paréntesis de Consejero-Delegado del Banco Popular, y de una experiencia y colaboración en el ejercicio de abogado en el despacho de Emilio LAMO DE ESPINOSA, su formación de jurista reformista de altos vuelos le llevarán, en 1955, a la Subsecretaría del Ministerio de Obras Públicas, con el CONDE DE VALLEDANO. Creó el Centro de Estudios Hidrográficos y el Gabinete Técnico de la Dirección General de Carreteras.

        En febrero de 1957, es nombrado Ministro de Hacienda, cargo que ostentó hasta julio de 1965. Es la etapa más fecunda, más plena, de más estadista, y de mayores rentabilidades. De esta etapa emanan las reformas del sistema tributario: de las Haciendas Locales, de la Ley General Tributaria, del Patrimonio del Estado, de la Contabilidad Nacional, de las Clases Pasivas, del Sistema Crediticio y del Bancario, de la creación de los Fondos Nacionales -especialmente, entre ellos, el de la igualdad de oportunidades(10)-, temas que por sí solo suponen una reestructuración esencial, que en buena parte es vigente.

        Allí se culminará la presentación del Plan de Estabilización de 1959. Se puede decir que aquí empezó la transición.(11) En todo caso, la hizo posible.

        No fue fácil convencer al Jefe del Estado de la necesidad de cesar y de romper la autarquía económica, que mantenía cierta cohesión dentro del aislamiento. No era viable, en todo caso, devolver a la sociedad civil una visión europeísta, en la que NAVARRO RUBIO siempre había creído. En su labor de persuasión convenció al General FRANCO, quien lo distinguió en 1961, es decir, sin terminar su función ministerial, con la Gran Cruz de Carlos III, que coronaba las otras grandes condecoraciones, que había merecido. Una visión de estadista, es decir, social, económica, fiscal y administrativa, posibilitó la acción de gobierno(12)-

        En 1965, pasó a Gobernador del Banco de España, presidiendo el Instituto de Crédito a Medio y Largo Plazo, y el Instituto de Crédito de las Cajas de Ahorro. Desde ahí, ofreció al Banco Mundial el primer Informe sobre la Economía Española, que represento un impacto esencial, tanto por descubrir la realidad económica nacional, como las posibilidades de la economía mundial. Sus relaciones con Europa y Estados Unidos, en conexión con ULLASTRES y LÓPEZ BRAVO fueron fecundas y sobre todo decisivas para el futuro. (NAVARRO RUBIO dedicó a este último el artículo «Un fuera de serie», en el libro «Gregorio López Bravo, visto por sus amigos», Madrid, 1988). La peripecia de «Matesa» las glosa el propio NAVARRO RUBIO, en su libro «El caso Matesa», 1978. La documentación y la historia podrán juzgar. Nosotros que seguimos el caso desde las Cortes, podemos calificar ese proceso, como muy complejo, desequilibrado, tanto en lo económico, como en lo informativo. Un error histórico, desproporcionado(13)..

        Navarro Rubio, intelectual regeneracionista y académico.

        NAVARRO RUBIO no era sólo un hombre de acción. Su talante, su manera de trabajar, el sentido de la responsabilidad, su visión amplia de futuro, le hacían también un hombre de estudio, de pensamiento, de reflexión, y de proyección. El análisis de la realidad le hacía, además, procurarse un buen equipo de colaboradores. Sus discursos en las Cortes, eran verdaderas monografías sobre los temas antes mencionados. Ya durante la etapa sindical, su reformismo, el había animado a potenciar las estructuras representativas y las de los agentes reales -como el famoso Congreso de la Tierra de Sevilla, de 1947-, o las del funcionariado, como los secretarios técnicos(14).

        Dejó una huella de superación y de eficacia, que a nosotros mismos nos sirvió de fuente para la creación del Cuerpo de Técnico de Letrados Sindicales(15). En el Banco de España, no dudó en incorporar a especialistas del campo económico, como BOYER, RUBIO, SOLCHAGA, y otros. En el bien de España, había de utilizar a todos los que, con responsabilidad y competencia, pudieran aportar algo(16). En esta labor que siempre tuvo el aire regeneracionista, dejó escritos que constituyeron una base de su pensamiento sociopolítico y jurídico ciertamente importantes.

        Así, pueden verse en los títulos de alguna de sus obras: «El capitalismo plural», «La participación social», »La corriente social», »El empresarismo»(17), »Política económica en la entrada del mundo occidental», »Condicionamientos políticos en la marcha de la economía», «Reforma de la empresa,», «Ser rey», «Otra democracia», «Mis Memorias».

        Estuvo, acaso sin darse cuenta, influenciado por MAX SCHELLER en cuanto a la preocupación del filósofo alemán de saber encontrar el «verdadero puesto» de las cosas humanas en la dialéctica comparativa de idealidad, o realidad. También podría aplicarse a NAVARRO RUBIO aquella expresión con que aquel filósofo solía contestar a sus alumnos, cuando le reprochaban por qué «los indicadores de los caminos no recorren los caminos»(18). Pero en mi interior también pienso que en NAVARRO RUBIO, por ese conocimiento de la realidad española y por la profundidad de su pensamiento, se hubieran podido dar circunstancias muy estimables, como hombre de Estado, para haber estado en una primera fila de la transición. (La influencia de LEGAZ LACAMBRA en NAVARRO se puede advertir en diversos momentos de su obra: la dignidad del hombre, de todo hombre y el bien común(19)).

        Otra faceta, y no como una más, fue su condición de Académico de Número de la Real de Ciencias Morales. Fue elegido el 15 de abril de 1969, contestándole el catedrático de Economía, don Luís OLARIAGA PUJANA. El tema del discurso «El empresarismo», en el que no falta la cita al «León» de Graus -Joaquín COSTA(20)-, trata de superar las antinomias entre sindicalismo y capital, con una nueva óptica de la empresa y del empresariado, y como respuesta positiva y creadora, situando al Estado en la línea de subsidiariedad creadora, clásica del pensamiento social cristiano. En la citada Academia dirigió otras sesiones sobre «La batalla de la estabilización», o «La batalla del desarrollo». En la inagural del curso 1977-78, la sesión pública versó sobre «Democracia con problemas. Democracia con soluciones», cuyo texto sería digno de reeditarse hoy. (Unos setenta artículos escritos con posterioridad a su lejanía de una vida pública activa, merecerían ser reeditados, porque aclaran su posicionamiento sobre la transición, la monarquía, la democracia, etc. A alguno de estos aspectos se refirió, con singular énfasis y expresividad, el académico y amigo Antonio MILLÁN PUELLES, en el mencionado homenaje póstumo de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

        Aragonés

        He dejado deliberadamente para el final ese rasgo muy entrañable para él, de su condición de aragonés, mejor que de «aragonesismo»: aragonés de una pieza. Su talante, su seriedad, su nobleza, su generosidad, su buen hacer y pensar, su amor a los suyos, su tierra, su gran amor a España, le hacían vincularse a Aragón, y a la Virgen del Pilar. No es sólo problema de sentimientos, sino de vivencias. No seré yo quien haga el balance de su hacer por Aragón, en su gestión de gobierno, porque no es cuantificable, y las reacciones o gratitudes de los pueblos, o de las instituciones sólo se pueden valorar en la Historia.

        Por mi parte destaco cómo quiso dejar como recuerdo histórico y fuente de investigación la ya citada obra «Aragoneses en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas»,(21) por la que pasaron desde mediados del siglo XIX ilustres aragoneses, desde Joaquín COSTA -a quien no conoció personalmente-, a Severino AZNAR, José GASCÓN Y MARÍN, Antonio ROYO VILLANOVA, Salvador MINGUIJÓN, Luís JORDANA DE POZAS, José CASTAN TOBEÑAS, Luís LEGAZ LACAMBRA, José CAMON AZNAR, José IBÁÑEZ MARTÍN, José LARRAZ, y Mariano NAVARRO RUBIO. Los Discursos de Ingreso y semblanzas los glosó NAVARRO en tal libro, aportando además ideas precisas sobre el papel que, desde lo aragonés, cada uno cumplió y dejó su huella e identidad aragonesa, acaso luego no suficientemente destacada.

        Y un dato más: creado en los años 60, el llamado «Colegio de Aragón», como foro de aragoneses ilustres, que promovía la Institución «Fernando el Católico» de la Diputación Provincial de Zaragoza, de la que era presidente Fernando SOLANO, NAVARRO RUBIO formó parte de su elenco inicial. Recuerdo, entre otros -nosotros nos incorporamos algo más tarde-, a CASTÁN TOBEÑAS, CAMON, el hoy beato ESCRIVÁ, (22).don Pedro ALTABELLA, LEGAZ LACAMBRA, SANCHO IZQUIERDO, IÑIGUEZ ALMERICH, Ángel CANELLAS, JORDANA DE POZAS, PINIES, IBÁÑEZ MARTÍN, PARDO CANALIS, MARTÍN BALLESTEROS, etc. (El Colegio de Aragón era una institución que a partir de los años 70 desapareció, pero que cumplió un gran papel para las aportaciones de aragoneses en la diáspora, a la vez que pudo ofrecer un conocimiento más real de nuestra tierra).

        NAVARRO RUBIO, además, tenía fe en el futuro aragonés, si se sabían aprovechar sus hombres, y se daba vida a las tradiciones, su Arte, su Fe, su Cultura, su Economía. Diagnosticaba el fenómeno emigratorio, y preveía y apuntaba a un desarrollo equilibrado -entre las tres provincias- con una visión de la comarcalización, de la explotación del patrimonio artístico, cultural y religioso, y de las comunicaciones, junto al desarrollo de la auténtica identidad aragonesa.

        El Plan de Desarrollo en Aragón contó siempre con su valedor, aunque las cosas no fueran siempre en aquella línea descentralizadora marcada. Hizo inversiones directas sobre el sostenimiento del patrimonio artístico y religioso, o monumental(22).

        En Daroca, su actuación es decisiva para la gran restauración de la basílica, de las Murallas, del Monasterio de Nuestra Señora del Rosario de las MM. Dominicas de Daroca, de los PP. Trinitarios, luego Colegio de Santa Ana, del Colegio de los PP. Escolapios, que luego fue cedido al Ayuntamiento, y ahora se usa para otros fines, incluso la Iglesia. La ciudad de Daroca dedicó a NAVARRO RUBIO un monumento en la antigua plaza de Santiago, obra de Pablo SERRANO. Era amigo del Aragón del cachirulo: del Aragón trascendente. Superó no pocas contrariedades, con unas dosis de serenidad y alto espíritu aragonés, como le ocurrió a José de CALASANZ, o a Miguel SERVET, o a CAJAL. Y muchas veces escuchaba de mi tío mosén Jesús LÓPEZ BELLO -fiel amigo- aquel pensamiento de SAN JUAN DE LA CRUZ «al final de nuestros días nos examinarán del Amor». Y NAVARRO RUBIO había puesto mucho amor, a su esposa María Dolores, a sus hijos, a Daroca, a Aragón, y a España(23).

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        (*) Doctor en Derecho. General Togado Ejército Aire, Registrador de la Propiedad.

        Este texto constituye una síntesis de mi intervención en el homenaje a NAVARRO RUBIO, promovido en la Casa de Aragón de Madrid, el día 18 de diciembre 2001, junto al de LAIN ENTRALGO (por MARTÍNEZ-FORNÉS) y Manuel JIMÉNEZ QUILEZ (por HERNÁNDEZ BENEDICTO), bajo la presidencia de MARTÍN VILLANUEVA.

        (1) Obra editada por IBERCAJA y la Diputación General de Aragón, Zaragoza 1989. (En esta semejante línea de estudio historiográfico, v. la obra de VALLEJO DEL CAMPO, «Montañeses en la Real Academia de la Historia 1856-1936, Santander, 1993).

        (2) Otro dato anecdótico: doña Ramona y mi madre Patrocinio coincidían con frecuencia, en la misa primera de los PP. Escolapios, en Daroca, hacia las seis y media de la mañana. Luego solían bajar juntas, porque los domicilios en la Calle Mayor, estaban seguidos, bajo números 42 y 50.

        (3) V. su obra «Mis Memorias. Testimonio de una vida truncada por el caso Matesa», Barcelona, 1991. Insisto en esa dimensión vital darocense, no muy conocida, en la glosa sobre aquel libro, por encargo de FERNÁNDEZ DE LA MORA, para «Razón Española», e incorporada a mi obra «Escrito en Aragón», Zaragoza, 1999.

        (4) En Daroca hubo un gran plantel de buenos sacerdotes. Están citados en mis libros «Vivir con amor en la verdad. Sor Teresita del Niño Jesús, una dominica de nuestro tiempo», tercera edición, Madrid, 1995, y en «La generación sacerdotal del 27», Madrid 1994. Aparte del párroco, monseñor CALAVIA, don Jesús BARRADO era el consiliario local. Pero el Centro tenía una fuerte proyección en Aragón, con figuras como SANCHO IZQUIERDO, luego rector de la Universidad, y don Francisco IZQUIERDO MOLINS, quienes atraerían mucho a la juventud, sincronizando con los grupos de la Acción Católica española.

        (5) Me he referido con detalle a esa etapa de plenitud de vida de juventud en la conferencia en la Casa de Aragón en Madrid, el día 20 de noviembre de 2001, sobre «Vivencias juveniles en el Campo de Bello y Calamocha». También en el artículo, «Navarro Rubio, su trayectoria espiritual», Boletín Informativo Santa Rita de Madrid, y en «Razón Española» febrero de 2003.

        (6) Aunque los libros de militantes de la A.C. masculina darocense han desaparecido -quizá se quemaron para evitar represalias-, Emilio FUERTES, era uno de los más jóvenes, y podría aportar algunos datos.

        (7) En 1939, Año de la Victoria, y en vísperas del fin de la Guerra, se celebró en Zaragoza, una peregrinación nacional de jóvenes de A.C., con ocasión del centenario de la venida de la Virgen del Pilar. Llamó la atención la presencia de NAVARRO RUBIO con su vistoso uniforme de Capitán de Regulares.

        (8) La formaron los Jefes y Oficiales que procedían de graduados o excombatientes, siendo sus nombre los siguiente: FERNÁNDEZ-VICTORIO, HERTOGS ECHEMENDÍA, FERNÁNDEZ BARRUTIA, BAQUER FERRER, VIZCAÍNO MÁRQUEZ, ALPAÑES DOMÍNGUEZ, NAVARRO RUBIO, MUÑOZ GASCÓN, MORALES SOUBIRON, PARDO CANALIS, ZÚÑIGA HERNÁNDEZ, GAENA MARTÍNEZ, G. VALDECASAS AURIOLES, LOBÓN VALVERDE, RODRÍGUEZ DEVESA, VALENCIANO TEJERINA, VIDAL AZNARES, LOPEZJURADO, LEÓN HUERTAS, URIARTE REJO, RODILES MONREAL, VAAMONDE MALLO. JIMÉNEZ GARCÍA, SUÁREZ DE LA DEHESA, HERRERO SÁNCHEZ, GONZÁLEZ GARCÍA, RUIZ LARREA, MUGA LÓPEZ, CAMACHO LÓPEZ, GONZÁLEZ REGUERAL Y LOSADA, TOSCANO PUELLES, LANZ PINIES, SOLÍS RUIZ, DE DIEGO LÓPEZ, SERRANO, VILLAFAÑE, RAVINA POGGIO, IBARRA RODRÍGUEZ, URBIOLA SÁENZ DE TEJADA, GARCÍA RENDUELES, BARCINA RODRÍGUEZ, RODRÍGUEZ ÁLVAREZ, PENAMARÍA DEL LLANO, JIMÉNEZ JIMÉNEZ, MIÑÓN FERREIRO, FERNÁNDEZ DIAZ, GIMÉNEZ VALERA, USANDIZAGA MARTÍNEZ, ESTEBAN RAMOS, ZUAZU GARNICA, SANJUÁN GIL, LÁZARO DE MEDINA, DEL REAL ZALOTE, EBRO MENDILUCE y CALDERÓN Y PÉREZ ALOE.

        (9) La sustitución de Gerardo SALVADOR MERINO, Notario de Barcelona, como Delegado Nacional de Sindicatos, por SAN ORRIO, siendo Ministro GIRÓN, es un capítulo digno de ser estudiado. Con NAVARRO RUBIO se produjeron incorporaciones de destacados profesionales al mundo técnico-sindical, que cubrió el campo de acción social, especialmente en las áreas de servicios, viviendas, asistencia jurídica, promoción de empleo, formación profesional, previsión social, mecanismo de representación, II Congreso Social de 22-10-1944, con SANZ ORRIO, NORTE, OLAZÁBAL, SOLÍS, JIMÉNEZ MILLAS, SUÁREZ INCLÁN, GÓMEZ BALLESTEROS. En aquel congreso, NAVARRO RUBIO fue Secretario de Política Social Agraria, con DIEZ MORENO, VIZCAÍNO, BURGOS, BUSTAMANTE, BIAZA y ESPINOSA POVEDA, entre otros. Fue una etapa de experiencia y conocimiento de la realidad social española.

        (10) Al tema, concebido común financiamiento real al estudio le dedicamos la obra «El derecho al estudio y su rentabilidad económico social», Madrid, 1961, con una edición síntesis «El derecho al estudio», Madrid, 1970. En 1957, ya NAVARRO RUBIO tuvo a bien prologarme extensamente la obra «El problema de las oposiciones en España», Euroamérica, Madrid, 1957.

        (11) En el homenaje dedicado a NAVARRO por la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, celebrado el día 26-2-2002, el académico VELARDE FUERTES, tras referirse a algunos aspectos humanos de la línea antes expuesta -incluso recordó la actitud que tomó en el frustrado intento de incendiar la Iglesia de los Escolapios, avisado por algunos alumnos niños, de entre ellos, nosotros-, destacó el papel decisivo de NAVARRO RUBIO en la apertura económica de España al exterior. Y que los dirigentes del Banco Mundial lamentaron su salida del Banco de España.

        (12) Es una labor ya más conocida y estudiada, SÁNCHEZ CORTÉS fue un gran Subsecretario de Hacienda, vinculado a la Asociación Católica de Propagandistas. Su equipo de abogados del Estado, como MARTÍNEZ ESTERUELAS, en la Dirección General del Patrimonio, fue completado con la de los Inspectores Técnicos de Hacienda, con BARRERA DE IRIMO, que llegaría a ser Secretario General Técnico del Ministerio, y Presidente del Instituto de Estudios Fiscales, con FERNÁNDEZ ORDÓÑEZ, CEREZO y otros. Nosotros nos incorporamos también al Instituto más adelante y fue una grata experiencia de someter lo tributario a la investigación y a la responsabilidad. (V. nuestra obra «Teoría del Registro de la Propiedad como servicio público», Madrid, ed. 1958, 1959 y 1990; y también «Propiedad inmobiliaria y seguridad jurídica», 1995.

        (13) Al socaire de «razones de Estado», en 1969 se habría de decidir la sucesión a título de Rey de la Jefatura del Estado, y la desaprobación por el nuevo equipo gobernante del anteproyecto de Ley Sindical, que nació en el Congreso de Tarragona, se mezclaron «intereses» de muy diversa índole, que ayudaron al desbloqueo que intentó GARCÍA RAMAL en las Cortes, previo a un sereno enjuiciamiento procesal.

        (14) Una referencia concreta por nuestra parte esta expuesta en la obra «Ciencia Social, Derecho y Sindicalismo», Ed. Fragua, Madrid, 1975, al exponer los aires reformistas pero incompletos de LÓPEZ RODÓ, respecto a la nueva redacción del Fuero del Trabajo y de la Organización Sindical. El estudio fue por encargo de LEGAZ LACAMBRA, a la sazón director del Instituto de Estudios Políticos.

        (15) Dejó una huella de eficacia, de la que a nosotros mismos, más tarde, con otro tipo de condicionamientos, nos ayudó a forjar las ideas básicas para un «Cuerpo de Letrados Sindicales», que merecería las Medallas de Oro Colectivo del Trabajo, y del Mérito Sindical. Sus hombres fueron una pieza de la futura Administración española; y por su competencia sobrevivió -aún a extinguir- a las veleidades políticas de algunos...

        (16) FERNÁNDEZ DE LA MORA nos resaltaba que NAVARRO RUBIO fue un colosal patriota. Su hija María Dolores, en el acto de homenaje celebrado en la Casa de Aragón de Madrid, ya mencionado al comienzo de estas páginas, contaba un consejo que había dado su padre a un joven que quería dedicarse a la política: «obrar con la verdad por delante».

        (17) En el homenaje de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, antes citado, el académico Alfonso LÓPEZ QUINTAS hizo una glosa humana, destacando el sentido espiritualista y a la vez social que NAVARRO RUBIO tenía del trabajo, y que trascendía en otros aspectos de su vida y acción.

        (18) Algo de esto recuerda a LÓPEZ BRAVO, al final de su elegía ya mencionada, sobre el no nombramiento para Presidente de Gobierno, en la terna final del Consejo del Reino.

        (19) V. especialmente la obra «Aragoneses en la ...», y sobre todo la pág. 144.

        (20) La parte dedicada a COSTA en su libro «Aragoneses en la ...», es así mismo reproducida después en la obra colectiva «Vivencia del pensamiento de Joaquín Costa», Casa de Aragón de Madrid-Diputación General de Aragón, Madrid, 1994, págs. 19 y ss.

        (21) A pocos meses de su recaída física, me llamó a su casa y tuve el honor de leer la dedicatoria personal, a medida que, con cierta solemnidad, la iba redactando: «A mi querido amigo y paisano Jesús López Medel, a quien se cita en este libro y que tiene méritos más que suficientes para entrar en nuestra Academia como un aragonés de pro. Con un fuerte abrazo. Mariano, 25-11-91».

        (22) En diciembre de 2001, se ha aumentado el número de monumentos declarados «Patrimonio de la Humanidad», pasando, en el arte mudéjar, de unos 37 a 165. Pues bien, la mayor parte de estos monumentos de la ruta del mudéjar de Teruel a Daroca y Zaragoza, fueron conservados en su momento, gracias a su iniciativa personal.

        (23) No tiene una calle o plaza, ni en Aragón, o Madrid. En esta capital apoyó la iniciativa de los darocenses en la capital de España de lo que habría de ser la Avenida de Daroca.

 

 

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