JESÚS LÓPEZ MEDEL * Homenaje al Dr. Miguel Ortega Spottorno(VII) Historia familiar de los Ortega en la Guerra Civil
   

Inicia

Biografía

Sus obras

La Milicia

Reseñas

Separatas

Artículos

Daroca (Zaragoza)

Madre Teresita

Homenaje

   

Enlaces

   
 
 

         

Homenaje al
Dr. Miguel Ortega Spottorno (VII)

La historia familiar de los Ortega en la
Guerra Civil

EL DÍA * Tenerife
28 DE MARZO DE 2007

------ * ------

          El instinto dinástico le debió de llevar a elegir a sus consejeros. Uno selecto fue el doctor Miguel Ortega Spottorno. Conocemos el hecho escueto, sin fechas ni circunstancias. Mis intentos de sondear en el asunto fueron inútiles. Discreción esencial del consejero. La República fue dictada a los españoles por el más auténtico y efectivo dictador que ha conocido la patria durante el siglo XX. A su lado, don Francisco Franco es simplemente un militar. Bajo su mandato, y dentro de su orden, se mantuvo el fervor monárquico liberal y lleno de esperanzas, cumplidas el 20 de noviembre de 1975. Los mismos que le habían abandonado en los años veinte y treinta cantaban las cuarenta frente e Franco, un himno menos peligroso que la Internacional.

          La casualidad hizo también que en la reserva de la Casa figurase, asimismo, otro Carlos, el VII, rey legítimo de España, activo en el exilio, el sucesor don Jaime. Hubo también jaimistas, hoy casi ya olvidados, pero entonces activos y con muchas perspectivas. Carlos VII reinó desde el exilio bajo el título de duque de Madrid. El abuelo Munilla, de viaje por Italia, después de visitar al Papa León XIII y recibir su bendición, se dirigió a Venecia, donde se encontraba la Pardo Bazán, carlista ilustre. El rey Carlos les ofreció una cena en Loredán.

          En conversación privada, Ortega Munilla le interrogó sobre problemas españoles.

          El abuelo Munilla consideró este encuentro como histórico. Él mismo era ajeno a la política, tanto que rechazó dos veces la cartera de entrada: la de Instrucción Pública, y el acta de diputado regalada. Pero esto no le separó de la Monarquía. Director del periódico más influyente en España, honor a su nombre de "Imparcial". Se sabe por confidencia fiable que la reina Cristina de Habsburgo le llamaba a consulta con carácter privado, privadísimo.

          La política se metió en su familia. Los Gasset pululan por el siglo, especialmente en el Gobierno. El bisabuelo: Eduardo Gasset y Artime. Los Gasset procedían de franceses establecidos en Cataluña en el siglo XVIII. Luego pasaron a Galicia, donde enlazaron con los asturianos Artime. El bisabuelo Eduardo, nacido en Pontevedra, 1832, alternó el periodismo con la política, diputado a sus veintiséis años, fundó diez años después "El Imparcial", que iba a llenar el siglo XIX.

          También don Eduardo formó parte de la Universidad Libre que vino a ser la poderosa Institución Libre de Enseñanza. Esto no le impidió casar con una dama malagueña, propietaria en Marbella. Entre los hijos del matrimonio destacó Rafael Gasset, que, por la muerte de su padre, vino a ser director de "El Imparcial" a la tierna, hoy, edad de dieciocho años. Diputado a los veinticinco, presentó un voto de censura contra el ministro de Marina al producirse el desastre del 98. Para él fue creado en 1900 un nuevo ministerio, el de Agricultura, donde emprendió realizar los ideales de Joaquín Costa. Al hacerse ministro, cedió la dirección de "El Imparcial" a Ortega Munilla, su cuñado. Dos años después, el joven Ortega se unió a Dolores Gasset, con lo que ya tenemos formada la marca nacional: Ortega y Gasset, estirpe en la que combaten y se despedazan pensamiento y política. Por el momento, Rafael Gasset siguió su ascendente carrera y llegó a ser ministro con Moret, Canalejas, Romanones y García Prieto. Familia, política y periodismo son la sólida trenza que nuestro médico Miguel analizó con su disciplina de naturalista, a la que añadió un rasgo de higiene intelectual.

          Elocuente para un antropólogo es la foto de familia con motivo de las bodas de plata de don José y doña Rosa Spottorno. Allí se distinguen los Ortega y los Gasset.

          1931. Se ha proclamado la República un 14 de abril, siguiendo la instrucción, o bien dictado, de Ortega, juntamente con otro intelectual dirigente, el doctor Marañón, y un tercero, el enorme asturiano Ramón Pérez de Ayala, que firman el 13 de abril de 1931 el fatídico mandato: "¡Electores, votad la candidatura republicana!". Los electores obedecieron como autómatas. Se trataba de unas elecciones municipales. No se elegían unas Cortes constituyentes, sino "reconstituyentes" para el anémico cuerpo nacional. No se contaron los votos, ¿para qué recontar? Un almirante, presidente de urgencia, capaz de pilotar una invencible, dijo a los periodistas: "España se acostó monárquica y despertó republicana". Después se echó a dormir. Al día siguiente teníamos, por fin, la Segunda República. Los historiadores del Derecho aprendimos entonces que nuestra asignatura practica la aventura, a veces desventura, y que suele ser resueltamente ajena o destructiva de la Constitución.

          Nueve días después de aquel 14, el 23 de abril, don José Ortega tuvo la inspiración de escribir una nota, en "El Sol", que, a través de una historia familiar, había sucedido al proyecto "Imparcial", en la cual convocaba a los intelectuales, también una familia a su modo, para formar no un partido sino una Agrupación al servicio de la "Reciennacida", que en seguida creció: era hija de una constante: la Revolución. Unos la llaman francesa, otros prefirieron la inglesa, o bien la americana; los eruditos conocen su figura clásica: la de los Gracos. Todavía viven algunos coetáneos que conocieron otra, la de Asturias, en octubre de 1934.

          Don José ejerció el difícil e ingrato papel de amigo sincero; dijo lo que creía sus verdades a la República y, por fin, se desengañó. Lo dijo con una frase muy breve: "No es eso, no es eso", y la Agrupación se disolvió como si fuera la Compañía de Jesús. Ocurrió exactamente el 29 de octubre de 1932, firmada por los tres firmantes de su convocación. Se habían retratado junto con el joven José Antonio, hijo del dictador, y con Antonio Machado, sin Manuel.

Rafael Gibert
Catedrático emérito de Historia del Derecho

 

Inicio Anterior Siguiente

 

 


http://jesus-lopez-medel.es/pag05-07.html

 


Webmaster: Jesús Burillo Albero