JESÚS LÓPEZ MEDEL * Homenaje al Dr. Miguel Ortega Spottorno(IX) Hombre de bien
   

Inicia

Biografía

Sus obras

La Milicia

Reseñas

Separatas

Artículos

Daroca (Zaragoza)

Madre Teresita

Homenaje

   

Enlaces

   
 
 

Homenaje al Dr. Miguel
Ortega Spottorno(IX)

Hombre de bien

EL DÍA * Tenerife
10 DE ABRIL DE 2007

----- * -----

          Miguel Ortega era la moderación, la prudencia, el buen sentido. Era la palabra precisa, el juicio sagaz, el rigor científico. La sombra de su padre, primera inteli­gencia española del siglo XX, no le oscurecía. Tenía una personalidad muy acusada. Asistí durante muchos años, en casa de Félix Cifuentes o de Pablo Martínez Almeida, a la tertulia organizada semanalmente para sumar voluntades contra la dictadura de Franco. Mi­guel Ortega no faltaba nunca. Escucharle se convirtió para mí en un rito semanal.

 

De izquierda a derecha, el Dr. Ortega Spottorno, García Gómez, --arabista--
Saínz Rodríguez (Don Pedro), primer Ministro de Educación
con el General Franco, y el Rey Juan Carlos

 

          Tenía una gran capacidad de análisis y de síntesis. Su lucidez política nos asom­braba. Era además una buena persona y todos le que­ríamos. No era creyente pero respetaba, en la más pura actitud liberal, las creencias religiosas o políticas de los demás. "Tengo la desgracia de no creer", me dijo un día tras comentarme sobre que el P. Félix García entrara en la habitación de su padre moribundo.

El Dr. Ortega, en sus últimos años, con  Gisela
(Peñíscola – España, 2002 )

          Su prestigio profesional y su independencia política le llevaron al Consejo Privado de Don Juan de Borbón. "En 1931, decía, yo hubiera estado al lado de mi padre, con los que propugnaban que la  Monarquía fuera des­truida. Hoy esto aquí con los que afirman que la Mo­narquía debe ser reconstruida".  Su lealtad a Don Juan fue impecable y, en situaciones muy difíciles, aportó su juicio sereno y su inalterada ecuanimidad.

 

Don Juan (a  la derecha) y el Dr. Ortega (a la izquierda)
acompañante con algún otro miembro del Consejo Privado,

en una cacería. Miguel se mostraría siempre
como liberal independiente y leal

          Admiré siempre a Miguel Ortega, mantuve amistad con él hasta el final y su recuerdo me nubla hoy la pluma. Fue un hombre de bien.

Luis Mª. Ansón
De  la Real  Academia Española

 

 

Post Data de J. López Medel, coordinador

           Aparte de sus inéditas “Cartas de la Guerra Civil 1936-39” a su madre, con esta última firma del ilustre académico y periodista Luis Mª. Ansón, concluye la documentación del homenaje virtual al hijo mayor de D. José Ortega y Gasset –su “arcángel”- que hubiera pasado desapercibido, si al acto celebrado en Madrid en la Real Matritense de Amigos del País,  EL DÍA, no le hubiera dado generosa acogida. Por su difusión en Internet  hoy es un documento codiciado en medios universitarios y académicos. Este último trabajo de Ansón, completa –y es completado a su vez— con las otras firmas, y alguna pequeña aclaración, aunque históricamente importante: Fue Rosa, la esposa de don José, a la que sus hijos, respetaban y admiraban, quien decidió que el P. Felix Garcia, agustino, acudiera al lecho de su amigo don José. Testimonios directos, familiares y de otros agustinos, confirman esa circunstancia de un “encuentro” personal “que en el orden humano y en el de la transcendencia eterna, resulta un Misterio y un don de Dios”.

          Así lo advertimos en la Crónica (X). El Epílogo que nos llega de Marino Gómez-Santos. como adhesión al homenaje, actual, tiene ese mérito. Primero, porque viene de un gran escritor que colaboró con el Dr. Ortega en la versión de la obra “Ortega mi padre”- Segundo, por que relata los cuidados médicos, directos y personales con su padre, ya enfermo, en las circunstancias trágicas de los primeros días del “exilio” forzoso de España de D. José, en Julio de 1936, a Francia y tercero, porque esa “complicidad” paternal que otros participantes han venido exponiendo, nos ha sugerido que como Colofón hayamos puesto un punto XII, que será un resumen de lo que fue el Prólogo al libro homenaje en Sevilla, al que se ha referido el profesor de Llano en el Cap.(IV). Será la expresión más sincera, real e histórica de lo que en el 2005 llamariamos el homenaje de Miguel a su Padre a D. José Ortega y Gasset. Desvanecerá muchas alquimias manipuladoras y situará a ambos en su verdadero sitio en la Historia. Como lo confirman los titulares y epitafios, con que resumen las periodistas, María Ana y Noemí Gómez, una entrevista en los últimos años. Serán textos propios del propio homenajeado, ya que no su misma voz y que Gisela ha sabido guardar.

 

Inicio Anterior Siguiente

 

 


http://jesus-lopez-medel.es/pag05-09.html

 


Webmaster: Jesús Burillo Albero