Jesús López Medel

Académico

puerta

Emergencia en la educación, ante la nueva evangelización


Tomo este título de una de las primeras ideas-fuerza con que se inició el Sínodo de Obispos, 2012, en Roma. Y me llama la atención, porque esa visión de la Iglesia Universal, brote como un clamor en nuestro tiempo, para algo consustancial a aquélla: la escuela, como preocupación básica, atención primaria. Y sobre todo emergencia actual, aunque siempre estuvo presente en sus raíces: “id y predicad, y enseñad a todas las gentes”. No digamos de las muchas ÓRDENES religiosas –algunas como la Escuela Pía, con cuarto voto, la enseñanza.

En el orden civil, humano, y aun político, la igualdad de oportunidades –Ley de Navarro Rubio, años 60— era consustancial a una enseñanza para todos. Sin otras distinciones que no fuesen una educación en valores, y de esfuerzo. Y nosotros pensamos que en esa emergencia estamos, o deberíamos estar. No es todo presentarse cual “indignación frente a la decadencia”, como se expresó valientemente un familiar nuestro, sino que, además, ha de adscribirse a la raíz espiritual y religiosa que siempre tiene un destello de una formación hacia lo trascendente. Y es verdad que en el camino aparecen obstáculos inevitables. (Estos días hemos leído la supresión de tres de los distritos diocesanos en Aragón por falta de sacerdotes, y la despoblación: Cantavieja, Monreal y Teruel). “Centrado en la educación” es el lema del 40 congreso de la enseñanza privada, octubre 2012, en Madrid, pero no hay un solo tema que nos lleve a ESTUDIAR lo religioso-espiritual en el amplio temario de tan importante encuentro.

En algunos países, como en Méjico, después de la larga sequía religiosa con su PRI-Partido Revolucionario Institucional, se quiere buscar por la vía de la legalidad, el compromiso de renovación, como su presidente electo advertía. Pero es insuficiente sino se incrementa la pujante religiosidad histórica del pueblo mejicano. En la reforma educativa del Ministro Wert, hay riesgos de que lo religioso no ocupe su lugar. Esto me vuelve a recordar la expresión interrogante que se hacía hace unos años el catedrático de Derecho Político de la Universidad de ZARAGOZA, Ramírez: “¿Una democracia sin valores?”. Y tendríamos igualmente que citar al filósofo Guy Sorman cuando en una crítica-radiografía de la sociedad actual, apelaba, contra la crisis, a la “imaginación”, como válvula de ESCAPE, pero no de trascendencia.

Cuando la Iglesia ha situado a la educación, con el apelativo de emergencia, creo que no se queda el llamamiento en los propios obispos sino que afecta igualmente a los seglares. Por eso, en tal sentido, deseo recordar la figura de la Manuel Calvo Hernando, viejo luchador de la revista “Signo” y del periodismo español, miembro de la Milicia Universitaria, que escribió un LIBRO sobre el “Macuto”, y fallecido hace unos meses.

De otro lado, veo que el Ministerio de Justicia mantiene una millonaria subvención para una fundación ideada por Rodríguez Zapatero, para que con el NOMBRE de plataforma “Pluralismo y convivencia”, fuese en el fondo un estímulo para la investigación laicista. Aunque la partida “Alianza de civilizaciones” haya quedado reducida, pero no suprimida. O se haya reparado en parte la criteriología laicista para el Ejército, por la entonces Ministra Chacón, acerca de la Salve Marinera, el Cristo Legionario, o las escoltas militares en el día del Corpus Christi.

Más adelante podemos tener el riesgo de una iglesia catalana, separada de la Conferencia Episcopal Española, como el obispo de Solsona ya ha venido a ANUNCIAR. Con la fachada de una descristianización en Cataluña –al margen del abismo de su “islamnización”— del que escribimos algo en mi obra “El Estatuto de Cataluña. Una meditación sobre España”.

Sólo a través de la educación, y frente al fracaso escolar, fomentado desde el poder –no se olvide que Peces-Barbas ausentó únicamente de la Ponencia Constitucional cuando se debatió el artículo 27 de la Constitución— es como se ha podido llegar al nivel educativo en que estamos según la ONU. Sobre todo, y además, ante la descristianización. En la NUEVA evangelización que España necesita, en este año de la fe, también la educación es señal de emergencia.


Jesús López Medel
Autor de “España en la encrucijada”