Jesús López Medel

Académico

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REAPARICIONES “IMPREVISTAS” EN LA CRISIS REGENERACIONISTA


He recordado ya en alguna otra ocasión el artículo que redacté al día siguiente del 20N 2011, con ocasión del resultado de las últimas elecciones generales, que dieron el triunfo a Rajoy. Era un llamamiento y una esperanza para que “al tiempo” de superar la crisis económica –repito “al tiempo”— se empezara a trabajar sobre lo que denominaba la “regeneración institucional”. Cuando se ha conmemorado el primer aniversario del gobierno del PP, y se ha querido hacer balance, han predominado, en conjunto, las “conquistas” en la crisis económica aguda por el antecedente de Zapatero, insistiendo en la solución para 2013 ó 2014. En esa línea estaríamos nosotros, y por conocer el estilo de mi compañero que TIENDE a la pausa –otros le llaman “pusilanimidad”—, el momento económico es conocido. De las crisis económicas, de una u otra forma, se sale.

En lo que hay mucho que resolver, está en dos tipos de problemas: un grupo de problemas y cuestiones no meramente económicas, sino los de carácter ético o social, situadas en el programa del partido, sobre la revisión de la ley del aborto, las uniones de hecho entre personas de mismo sexo, la desaparición de la Educación para la Ciudadanía, una NUEVA ley de Educación, reformas estructurales, la adecuación de la justicia, y sobre todo los ambientes de corrupción. Esto viene cual prólogo, al tema de estas líneas, como contradicción: las “reapariciones” que en las últimas semanas, al margen de cómo se ha reaccionado en el tema de Cataluña, lo expuse en la obra “El Estatuto de Cataluña. Una meditación sobre España”, 2011. Pero hay otros DATOS. Empiezo por Manuel Pizarro, que fue número dos en la candidatura anterior de Rajoy, y que fue pasado al ostracismo. Quien lo había situado tan alto, le ha puesto de lado, posteriormente. En una breve, pero sabrosa entrevista de L. Losada (La Gaceta, 23-11-2012), que la titula “No soy Monti, SALÍ vivo de la política”, Pizarro no se ve en los “mentideros” y recuerda algunos puntos de su crítica y de los “remedios” de las crisis económicas, en un sentido realista y con sentido de regeneración hacia delante.

En el mismo diario, y redactor, viene la información sobre la denuncia de Tejero ante la Fiscalía General del Estado, según él mismo cuenta en “Melilla hoy”, contra Artur Mas, por los presuntos delitos de provocación, conspiración y proposición del delito de sedición (art. 548 del Código Penal). ¡Ahí queda eso!. De otro lado, reaparece Luis María Ansón, en su línea “Juan III”, refrescando la noticia de la definición del franquismo –según la reforma del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, como “régimen totalitario-fascista”, mientras que en la de la Historia sigue la definición clásica de “régimen autoritario”. (Los que votamos al Príncipe Juan Carlos en las Cortes, lo hicimos a conciencia, y también por Franco, a diferencia del General Valera o el mismo Torcuato Luca de Tena, que votaron negativamente). No queda ni una sola escultura de Franco. Sólo la institución monárquica. Y como decía un periodista, acaso, la SEGURIDAD SOCIAL, que ahora está en pérdidas. Esto no se lo achacarán a Franco. El Jefe del Estado anterior esperaba que el régimen no sería igual: le preocupó sobre todo la unidad de España. Juan G. Bedoya, también reaparece en “El País”, adhiriéndose al obispado de mujeres en la iglesia anglicana. Aunque termina por remarcar: “pasarán mil años”.

Reaparece Alberto Ruiz Gallardón, un fraguista convencido, sin apenas consular a los afectados, con la revisión de las tasas judiciales. (Lo extraño es que habiendo en el Gobierno REGISTRADORES y Abogados del ESTADO y otros ilustres juristas, no hayan visto el más allá de las tasas disuasorias, que se ponen en vigor de forma inmediata sin existir impresos). ¿Y qué decir de los desahucios, y las modificaciones de la Ley Hipotecaria; poner el problema en la pizarra, y en lugar de serenamente resolverlo, coger el borrador y quitarlo de la pizarra. Santa ingenuidad o precoz solución, cuando lo previo es una revisión a fondo del sistema judicial, con acercamiento a los problemas reales. Y no en bloque.

Y, por último, entre otras reapariciones sesgadas, están, por ejemplo, según se observa en la prensa nacional, el acomplejamiento que se manifiesta en los dirigentes del PP de Alava con su homenaje al franquismo (ya muerto); la presión gubernamental para no conmemorar la Fundación Francisco Franco el nacimiento del anterior Jefe del Estado; los avales que los concejales del Ayuntamiento de Madrid prestaron para una calle a Carrillo. En resumen, el regeneracionismo del gobierno que nace el 20N2011, no tiene signos de aparecer. Estamos pues lejos de aquel “bien común institucional” o de “moralizar la economía”, que preconizó el que fue gran ministro de Franco, abogado del Estado, aunque díscolo y que por eso dimitió.

Tras las elecciones en Cataluña, el gobierno debiera promover la vuelta al Código Penal de la figura delictiva (salvo que se abandonen las pretensiones de independencia) de los referendum ilegales, que derogó Zapatero, así COMOmostrar más interés ante los nacionalismos separatistas.


Jesús López Medel
Autor de “España en la encrucijada”