Jesús López Medel

Académico

gargallo

Un tardolaicismo izquierdista



Se lee en un diario nacional, el comentario de Ruiz Quintano de cómo la izquierdista Malmströn, desde su bunker de Bruselas, confunde a los abogados en Ceuta. “Citamos nosotros ese despropósito intelectual y revolucionario”, que envuelve la mentira, y en todo caso la confusión, con ese que –si se me permite denominar— “tardo-izquierdismo laicista”. Porque aunque derecha e izquierda pretendan mantenerse, no se corresponde a lo original-histórico, o con el estilo del pacto de Bad-Godesberg de la socialdemocracia germana. Y otro tanto se podría decir sobre el laicismo circulante. Pondré unos ejemplos, sin demasiados comentarios: el propósito de la joven presidenta andaluza, no elegida democráticamente, a la que se achaca promover a expropiación de la Mezquita-Iglesia católica de Córdoba. Cualquiera hipotecarista novel sabe que hasta no hace muchos años, los bienes de dominio público estaban exentos de la inscripción registral, por su propia naturaleza, aunque luego se les haya dado aquella posibilidad por razones de seguridad jurídica. (Es como renovar la criteriología izquierdista que anida en la reivindicación del Valle de los Caídos).

Otras veces, ha sido el silencio inmemorial que los propios cristianos han tenido sobre los hechos religiosos que han llenado su historia religiosa, cultural y humana. Por eso me he alegrado que el obispo auxiliar y emérito de Toledo, que lo fue en activo de Tarazona, haya lanzado el mensaje de “volver a Daroca, Zaragoza”, ciudad que custodia los Sagrados Corporales, milagro acaecido en Luchente, Valencia, en 1239, que defendieron San Buenaventura y Santo Tomás de Aquino, y que llegó a ser camino eucarístico.

Otras muestras de laicismo tardío, tienen intereses espurios más bien electoralistas. Como está pasando con las campañas contra el aborto. Merecería divulgar el artículo del P. Jesús Alvarez Maestro, teólogo agustino, sobre “Los de Atapuerca no mataban a sus hijos" (Abc, 28-2-2014). A su vez, se desconoce y tergiversa cada vez a Malik, filósofo, padre, entre otros, de la Carta de los Derechos Humanos, del que se ha dicho que se adelantaba a Juan Pablo II, respecto a entender la fundamentación de los derechos humanos. Y, además, corre el riesgo, ya advertido por “Gonzalo de Berceo”, y por José María Carrascal, que los tribunales de justicia, y aun el Constitucional, “tiendan a juzgar los asuntos humanos con un cierto criterio ideológico más que estrictamente legal”. Este tardolaicismo izquierdista se está removiendo algo más, como reacción a los asuntos que está ganando en la opinión pública la pastoral del actual Papa Francisco, quien ya se ha adelantado a refutar a todos aquellos que la califican de “superman”.



JESUS LOPEZ MEDEL
Académico. Jurista.