Jesús López Medel

Académico

puerta

CENTENARIOS EUCARISTICOS EN ARAGON Y EN LA IGLESIA UNIVERSAL



Dentro de la problemática social, humana y aun política, y la propia crispación, incertidumbre e impaciencia que se observa, en no pocos ambientes, y que amenaza a las familias y a los jóvenes, resulta saludable conocer las circunstancias históricas de celebrarse en este año 2014, dos conmemoraciones eucarísticas.

Me refiero, en primer lugar, al 775 aniversario del milagro, sucedido en Luchente (Valencia) el 23 de febrero de 1239, tras la conquista de Valencia, cuando los tercios de Calatayud, Teruel y Daroca acampados en las faldas del castillo de Chio, se disponían a celebrar la Santa Misa. El capellán, mosén Mateo Martínez, tras la consagración de su forma, y otras seis para los seis capitanes –dos por tercio— sorprendido por los musulmanes, sumió su forma. Las otras seis fueron recogidas en el corporal y las escondió en una gruta. Terminada la batalla, con la victoria de los cristianos, pensaron en continuar la misa interrumpida. Al recoger el escondido corporal, las seis formas ya consagradas quedaron convertidas en sangre, impregnadas en la tela del corporal. Como tierra infiel, el “tesoro” sacramental no podía quedarse allí. Se sortearon tres veces. Los capitanes de cada tercio pretendían adjudicarlo a sus ciudades. La suerte recayó en Daroca. No estando de acuerdo en la adjudicación, don Ramón Berenguer dispuso que una mulilla prisionera a los moros, “ciega”, se dispusiese en camino hacia territorio cristiano, llevando en una arqueta el milagro.

Por el trayecto, recibió la adoración de las gentes. Eran tiempos de la Edad Media, necesitados de fe y esperanza. Pasó Teruel, y ya en Daroca, atravesó la calle Mayor, pero al llegar a su Puerta Alta, volviendo sobre sus pasos, y al llegar –el 7-3-1239— a un convento de PP. Trinitarios, la mulilla reventó. En su iglesia quedaron las sagradas formas. Llegaron muchos peregrinos, además de los que a través de la Iglesia de San Miguel (siglo XIII) venían de todas las partes de Europa, camino de Santiago de Compostela. Los Reyes Católicos mandaron construir una capilla dedicada a recordar artísticamente el milagro referido, y rehicieron la que sería una de las primeras basílicas de España con crucero central que recuerda al baldaquino de la basílica romana de San Pedro. Se inició un proceso canónico, que fue defendido por los luego santos Buenaventura y Tomás de Aquino.

El Papa Urbano IV, en 1264 --hoy, 750 años después--, instituyó la fiesta del Corpus Christi, en la Iglesia universal. El Corpus de la Corona de Aragón contagió a las ciudades de Barcelona y Toledo, entre otras. Sobre todo, se ha podido despertar un fervor eucarístico especial.



JESUS LOPEZ MEDEL
Autor de "Escrito en Aragón"