Jesús López Medel

Académico

puerta

Emergencia eucaristica para Europa



Es un tópico referirnos a la situación -en general- de la sociedad de nuestro tiempo. La corrupción, la globalización, el paro, la no regeneración, el electoralismo, las perspectivas de la juventud, ante el escaso esfuerzo escolar. En una obra reciente reflejábamos el sentido de la "emergencia educativa" que, en el Sínodo de los Obispos de 2012, le había dado Benedicto XVI y antes san Juan Pablo II. (El Papa Francisco, cercano a los pobres, a los desheredados y a los no creyentes, sin embargo, ha situado en un reciente libro editado en Argentina, 2013, la educación como "desafío" y "pasión").

Esta realidad -europea y española- debiera tener una perspectiva que ha sido "histórica", a la vez que de plena actualidad: la eucarística. En el siglo XIII, en plena Edad Media, con las contusiones eclesiásticas y las "herejías" -la protestante de Lutero, y la anglicana-, había no pocas desviaciones religiosas, dentro del oscurantismo global, salvado en buena parte por las órdenes mendicantes y los monasterios de vida contemplativa: se ponía en duda la presencia de Cristo en el pan y el vino consagrados en la Eucaristía. Y también la virginidad y ascensión de la Madre de Jesús.

Pues bien, en este año 2014, se conmemoran dos aniversarios en España, y en la Iglesia Universal: 775 años del milagro ocurrido en Luchente (Valencia), en plena reconquista del Reino de Valencia, consistente en seis formas consagradas convertidas en sangre, pegadas al corporal. Berenguer de Entenza y don Jaime I decidieron que se colocasen en una arqueta, y puestas en una mulilla ciega, para que atravesaran Teruel, Daroca y Calatayud. La mulilla se reventó a la puerta del hospital de los Trinitarios, en Daroca (Zaragoza). El milagro fue defendido por san Buenaventura y santo Tomás de Aquino. El proceso en Roma fue largo, culminándose ante Urbano IV, instituyendo la festividad del Corpus, en 1264, como expresión externa de la fe eucarística, recordándose los 750 años de aquella fecha.

Hoy, Daroca ha lanzado esta conmemoración doble. Ha servido para volver a hilvanar las pinturas murales con la historia de la Virgen María y de la Asunción con la fe eucarística. Junto a ser ciudad frontera con Castilla y núcleo de enlace con los peregrinos del camino de Santiago, es lo que dio fama en Europa.

Si, como entendió Juan Pablo II y sus sucesores, la Europa de nuestro tiempo se salvará si se confirma en la fe cristiana y sus valores, no hay duda de que los aniversarios eucarísticos de 2014, antes citados, pueden ayudar, como en el siglo XIII, para cubrir los vacíos marianos y eucarísticos.



JESÚS LÓPEZ MEDEL
Premio Nacional de Literatura