Jesús López Medel

Académico

puerta

FERNANDO EL CATOLICO, CINCO SIGLOS. EUROPA Y ESPAÑA EN NUESTRO TIEMPO



En este año 2016, se cumplen los primeros cinco siglos de la muerte de Fernando de Aragón, esposo de Isabel la Católica. Apenas se le recuerda. Acaso haya sido Javier Olivares, el que lo haya preanunciado, en una tercera de ABC, de 8-4-2016, y quien haya hecho una advertencia a la “falacia y olvido”, sobre la cual no se construye el futuro.

Un Fernando el Católico, como recordamos en la obra “El Estatuto de Cataluña. Una meditación sobre España”, que en las puertas de la catedral de Barcelona, fue objeto de un atentado, que el Rey de las Indias y del naciente imperio en Europa supo perdonar. Pese a que en la catedral de Granada, en su escultura, su almohada estuviese más lisa y menos baja, que la de su querida Isabel. Porque ésta –se decía— tenía más seso. Un Rey que –según Vicens Vives--, para los castellanos fue un aragonés, y para los catalanes, un castellano. Que tuvo siempre en la cabeza la gran Europa. La segunda expedición a América, mejor que en la primera, fue dirigida predominantemente por aragoneses.

A su vez, volviendo a las ideas del artículo, como vemos en la Europa y en la España de hoy, el panorama es bastante diferente. No seré exhaustivo, ni excesivamente crítico. Sólo algunos detalles: los Reyes Católicos traen la unidad de España y la liberación a Europa de los sarracenos. Ahora, sofisticadamente, nace un estado islámico, con pretensión de dominio, desde el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, a todos los intentos de terrorismo islámico, que describe y analiza el embajador Iturriaga en el artículo “El estado islámico, tan lejos y tan cerca” (revista “Abogados del Estado”, febrero 2016).

También la catolicidad del Estado, dentro de la libertad. Ahora, hasta en la España aconfesional se atiborra de “laicidades positivas”, cuando no en ataques frontales, como la exposición en el Parlamento de Navarra de una burla grave a la religiosidad o al heroísmo de requetés o falangistas, que han sido además muy difundidas. El espectáculo de una emigración, y aun persecución religiosa en lo que se llama la “Unión Europea”, cuyas reacciones más evidentes están en el apoyo y preferencia del Papa Francisco.

Y, entre nosotros, la irrupción de la mentira, y la sofisticada ingenuidad política de los partidos políticos, que no supieron o quisieron acertar en la creación de un poder ejecutivo positivo, que ha provocado el desencanto por la desviación de una transición democrática, que nos expone a riesgos que no hayan sido satisfacer intereses personales.


JESUS LOPEZ MEDEL
Premio Navional de Literatrura




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Publicado en: EL DÍA S/C de Tenerife
DOMINGO 10 de Julio de 2016