ç López Medel * La claridad como óptica y experiencia en Ortega y Gasset

Jesús López Medel

Académico

puerta

La claridad como óptica y experiencia en Ortega y Gasset



La situación política -o "disparates" según algunos observadores-, prácticamente desde junio de 2015 hasta la fecha, con el desenlace turbulento en Ferraz, y la creación emergente de una ejecutiva presidida por el presidente de Asturias, desde el primer momento me hubiera llevado a una aportación personal, fruto de mis estudios y lección magistral para cátedra, sobre el tema "Ortega y Gasset y el pensamiento jurídico contemporáneo", con varias ediciones desde 1962. (Por razones personales y limitaciones físicas, ante esta problemática tan trascendente para el futuro de España, no lo puedo hacer). Como el problema y la incertidumbre subsisten, quiero escuetamente aportar "añejas" reflexiones. No tanto para expresar lo que nos recomendara don José, sino para recordar su pensamiento o experiencia. Lo haré de forma resumida, sin demasiadas citas.

Hay una afirmación central orteguiana: "La claridad es fundamental en la filosofía". Pero el planteamiento del maestro, a lo largo de su obra, es más amplio, con aplicación inevitable a la política. En una ocasión, recuerda la misión del intelectual, en cierto modo opuesta a la del político: el trabajo aspira a aclarar algo, mientras que, por el contrario, el político consistiría en confundirla. Esta idea la irá extendiendo a otras cuestiones, como el modo de sentir del Derecho, la solidaridad, las etapas cruciales de la historia, etc.

Esa claridad, pues, la trasciende. Pero a su vez fue una experiencia vital que terminó de superar al final de sus días, cuando conocimos a Recasens Siches, en unas jornadas de varias semanas en Méjico, o a través de su hijo Miguel Ortega Spottorno, su "arcángel", como le llamaba su padre, en las tertulias de su casa de Madrid, en las que participamos.

Así, por falta de claridad y amontonamiento de ideas y personales, fracasó su Agrupación al servicio de la República. Y parecidamente ante su posición a la llegada del Alzamiento, que le llevase al "exilio", en sentido contrario, mientras los hijos se hacían alféreces, y Franco le llamaba por teléfono cuando don José estaba enfermo en París.

Esa postura en cuanto a la claridad, por tanto, no fue sólo una óptica esencial para la filosofía, sino para la ciencia, o la reflexión jurídica. Por el contrario, ante las turbulencias y las prioridades del estado, indudablemente, han fallado -Dios quiera que se supere pronto- la claridad, la serenidad, la sencillez, para la decisiones. La vida es realidad radical, pero en la mismidad de los problemas, han de encontrarse previamente las auténticas razones, y buscar siempre el interés general o de Estado.


JESUS LOPEZ MEDEL
Premio Nacional de Literatura




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Publicado en: EL DÍA S/C de Tenerife
DOMINGO 09 de Octubre 2016