Jesús López Medel

Académico

puerta

El Año Calasancio



En los finales de cada año, como si se tratara de un balance, o como estímulo para el futuro, se suelen destacar hechos, nombres o realidades que han tenido enjundia para rememorarlo o para proyectarlo hacia el futuro. El reciente libro de García de Gortázar, "Breve historia de España", es un buen ejemplo. Incluso se han querido utilizar apelativos, signos o palabras, como si se tratara de incorporar los textos a los diccionarios de la lengua, o darlo como aliciente para fórmulas sociopolíticas, con la prevención de reducir los fracasos de sistemas o encontrar un paladín de futuros eventos. (Salvador Sastres acierta al decir que populismo es aprovechar el poder en lugar de ejercer la autoridad).

Con frecuencia -decimos nosotros-, el término "progresismo", que se presenta como superación del relativismo o disimulo de izquierdas, ha entrado dando como excusas de reacciones sociales y políticas, por negarse a usar el término de "bien común", frente a la visión tomista de la sociedad, o en la literatura jurídico-iusnaturalista de nuestros teólogos o juristas del siglo XVI.

Hago esta introducción para recordar la apertura en 2016 del Año Jubilar Calasancio, con ocasión de los 400 años de la Escuela Pía y de su aprobación como congregación, y de los 250 años de la canonización de San José de Calasanz. Él era un rebelde en favor de la educación de los pobres. Una auténtica revolución. Hoy con más de 200 centros de enseñanza, desde las Canarias hasta Polonia. El Papa Francisco, en el mensaje especial, señalaba: "En estos cuatro siglos las Escuelas Pías se ha mantenido en una permanente actitud de apertura a la realidad y de salida: de Roma hacia los pequeños pueblos italianos, donde su servicio educativo era solicitado con apremio; de Italia a los países europeos, donde la Iglesia quería educar sólidamente a los niños en la fe católica; y más tarde a otros continentes, para servir a la Iglesia y al mundo en el campo de la educación".

Todo ello se destaca recientemente en la revista misionera "Ancho Mundo", o en "Ephemerides Calasanctianae", noviembre 2016, poniendo de manifiesto el ensanchamiento de este tipo de enseñanza, donde la familia es el vértice fundamental. Era el nacimiento de la primera escuela popular cristiana y gratuita en Europa, anticipándose a cualquier pacto educativo. Ahora, en etapa de populismo en diversos países, habría que recordar especialmente la obra, en varios volúmenes, "Los escolapios víctimas de la persecución religiosa en España. 1936-1939".


JESUS LOPEZ MEDEL
Premio Nacional de Literatura.


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Publicado en: EL DÍA S/C de Tenerife
DOMINGO, 12 DE MARZO DE 2017